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Sobreviviendo

Que curiosa es la vida, a veces tan jodida.
Te trae recuerdos que no te dejan dormir,
te deja dando vueltas y vueltas sobre el colchón,
terminas asomándote a la calle y con un cigarro,
por si la noche se lleva el humo y los recuerdos.

Son momentos concretos, que llegan sin más…
Luego por la mañana los párpados te pesan,
el café caliente no es que ayude demasiado.
Bajas y al mirar en el buzón el banco te recuerda
que tienes que pagar los intereses de un amor aún no olvidado

Pienso entonces que alguien desde la huerta murciana,
en ese mismo momento me haya recordado y sonría.
Y que quieres que te diga a ti que lees mis palabras,
así es como voy sobreviviendo al mundo en su ausencia,
recordando el suave tacto de su piel con sabor a vainilla.

Mañanas sin fe en el hombre

JironesDeLetras_2015-Sep-03

Buenos días mi amor, mi perdido y lejano amor.
Esta mañana has venido a mi por un recuerdo,
tengo rota el alma por la imagen de un niño en la playa,
un niño como los que ves todos los días,
inocente como nuestras miradas en San Nicolás.

Y no entiendo este mundo en el que vivimos,
aunque también es cierto que nunca lo hice,
pero cuando la barbarie asoma sus dientes feroces
y se ensaña con los mas débiles me entristezco,
se me rompe el alma y se me va la fe en el hombre.

No se por qué me has venido a la mente hoy,
quizás porque siempre fuiste mi puerto seguro,
quizás porque fuiste lo más bello que tuve jamás,
quizás porque mientras se agita el mundo
este hombre derrumbado piensa en tu amor,
en el anhelo constante de la gloria de tu cuerpo,
aunque este puto mundo es tan poderoso como para destruir
a ese niño de la orilla, y también ese amor tan nuestro.

Expresiones

Para el hombre es muy fácil, expresar tristeza.
Mas no tanto apreciar del mundo, su amplia belleza.
Nos cuesta muchísimo escribir sobre la fortuna de uno.
Mas sencillo es quejarse cuando se esta de luto.

Claro esta, pues el hombre nació para sufrir,
pero pocos pueden plenamente aprender a amar.
Pues el amor no es algo fácil de reproducir,
al contrario del llanto que fluye sin parar.

Que difícil que nos resulta revelar nuestra felicidad,
nuestra alegría, satisfaccíon y sentimiento de prosperidad.
Pero claro, faltan corazones para amar,
aunque sobren voces dispuestas a criticar.

Dolor

Muy pocas cosas hacen más compañía que un dolor leve.

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La otra tarde

La otra tarde, la del frío otoño casi invierno
En que caminábamos en silencio
Tristes, huraños hacia tu portal
En el momento en que se abrieron
las puertas del ascensor
De tu casa
Yo pensé que casi te odiaba.

Ya en el primero tu insolencia
Maldita de siempre
Cortaba
Junto con mi rabia
Como un cuchillo afilado el ambiente.

En el segundo miraba
Cabizbajo al suelo
Donde se amontonaban
Cenizas de un clandestino cigarro
Y tú mientras tanto
Suspirabas fría y seria en silencio.

Pero ya en el tercero
Me llegaban
Tu perfume y el olor inconfundiblemente excitante
De tu cuerpo
y mis venas se dilataban
y contigo presente en ese espacio tan pequeño
respiraba a bocanadas
tus recuerdos

así que ya en el cuarto había perdonado
tus desplantes y mis soberbias
tus desprecios y mis rarezas.

En el quinto levanté la mirada
Y esbocé una sonrisa, tímida
Buscando levemente el contacto de tu piel
Con mis dedos
Esperando una respuesta cómplice de tu cuerpo.

En el sexto levanté la mirada
Y volví a encontrar en tus ojos el mar
Como siempre el más azul,
el más brillante, el más bello.

Así que cuando por fin se abrieron las puertas
habíamos llegado nuevamente
a nuestro séptimo séptimo cielo.