Archivos Mensuales: enero 2013

Delito y pena

Los acreedores tienen mejor memoria que los deudores,
eso siempre ha sido y será así sin duda alguna.
Hoy reconozco que no se absolutamente nada de ti.
Si ríes, lloras, me recuerdas o me has olvidado,
pero reconozco que recuerdo tus ojos y tu boca.

Supongo que tendemos a no olvidar las cosas buenas,
esos momentos que pasamos juntos riendo a carcajadas,
esos malos momentos donde ambos apoyamos firmemente,
o esos otros revolviéndonos entre sabanas de hotel.

Es curioso, pues en la cotidianidad de todos los días,
normalmente todos se quejan de la mala memoria,
justificando así sus tontos despistes y faltas,
sin ser conscientes del sufrimiento que provocan.

Y sé que en cierta medida, la memoria humana
automáticamente borra los recuerdos dolorosos.
A mí me debe pasar eso, y no desapareces de mi memoria.
Hoy sé que mi delito fue amarte y mi pena recordarte.