Archivos Mensuales: octubre 2012

El breve espacio en que no estás

Todavía quedan restos de humedad,
sus olores llenan ya mi soledad,
en la cama su silueta
se dibuja cual promesa
de llenar el breve espacio en que no estás.

Todavía yo no sé si volverá,
nadie sabe al día siguiente lo que hará,
rompe todos mis esquemas
no confiesa ni una pena,
no me pide nada a cambio de lo que dá.

Suele ser violenta y tierna
no habla de uniones eternas,
más se entrega cual si hubiera
sólo un día para amar.

No comparte una reunión
más le gusta la canción
que comprometa su pensar.

Todavía no pregunté: te quedarás,
temo mucho a la respuesta de un jamás,
la prefiero compartida
antes que vaciar mi vida
no es perfecta mas se acerca a lo que yo
simplemente soñé.

Esta canción que escribió el gran Pablo Milanes en 1984 y siempre me ha recordado a una única mujer, la protagonistas de todos los poemas de este blog. Hacía tiempo que no escribía, en un enorme ejercicio en favor del olvido, de ese olvido que jamás llega. En mañanas como esta, tarareas una canción sin saber muy bien por qué, después de varias horas buscas las canción para oírla, te quedas prendado de ella, se te mueve todo por dentro, captas olores y sabores de antaño, el suave recuerdo de una piel de mujer con olor a vainilla, unos grandes ojos que te miran entregándote un cielo de felicidad, una forma de entregar el cuerpo y el alma que jamás he vivido en otro cuerpo, pues es imposible. Una canción cantada al oído después de la pequeña muerte la primera vez que nos amamos.

No se quien leerá esto, solo he necesitado expresar esto que me bulle dentro y que no puedo aplacar. Ojalá lo lea ella y sepa lo que siento dentro de mi pecho. Ayer, hoy y presumiblemente siempre.

Quién amó nunca olvida; quien olvida nunca amó.

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