Archivos Mensuales: julio 2012

Esta tarde

Esta tarde rodaré, por una serpiente de asfalto,
al recuerdo de tus besos, al lugar donde sin esperarnos
por primera vez nos vimos, besamos y amamos,
donde se sació nuestra primera necesidad de piel.

Viajaré a esa ciudad que siempre me recuerda a ti,
divagaré mientras conduzco deseando ya lo vivido,
a sabiendas que no pisaré aquella cuesta del Albaicín,
que jamás volveré a disfrutar del paraíso de tu boca.

Lagrimas por el olvido

Hoy, ya ves mi amor, que somos casi desconocidos,
el tiempo y la distancia llegaron para quedarse.
Ya nos queda lejos aquel sueño que nos embargaba,
haciendo tiempo con café y limonada en aquel Starbucks
de la antigua plaza madrileña Cánovas del Castillo.

Ya nos quedan lejos aquellos trenes y aquella estación
en la que te buscaba como loco entre la gente al llegar,
y en la que maltrataba mi corazón en cada despedida,
sin ganas de dejarte marchar con tu olor a vainilla,
mientras las vigilantes nos miraban con ternura y pena.

Y es que hoy, como a veces, me acuerdo de ti y te añoro,
recordando la belleza de tu cuerpo desnudo en la cama,
la nostalgia infinita en tus grandes y bellos ojos,
la humanidad de tu persona, la suavidad de tu piel,
tu tierna voz cantándome y la pasión de tus caderas.

Y es así como mil y una veces te pienso en mi recuerdo,
cierro los ojos en la noche y la oscuridad viene a por mí,
apareces firme y bella, trato de abrazarme a tu cuerpo,
puerto seguro en que me refugiaba y salvaba antaño,
aunque hoy, al despertar, solo hay lágrimas por el olvido.