Archivos Mensuales: abril 2011

Bando de la Huerta

El sol apareció en el horizonte,
antes que el horizonte línea fuera…
quiso mandar sus rayos relucientes,
antes que la ciudad color se hiciera.
Tanta flor, mariposa y corazones,
latiendo por las flechas de Cupido…
llenando de amores los rincones,
suspiros, en pechos enardecidos.
Una masa de gente con claveles,
una Virgen rodeada de azahares;
que salió a pasear por entre todos,
para colmar las almas de ilusiones.
Y el amor respirándose en el aire,
y en el aire perfume entremezclado:
de amapola, clavel y tulipanes…
Y el amor de rosas embriagado…
¡Ay! suspiros de todos los murcianos.
¡Ay! día de colores saturado.
¡Ay! mariposas confusas,
perplejas con las flores y los lazos
que llevan las murcianas
en cabello y refajos.
Y los ojos mirando enamorados,
y el corazón late descompasado,
y en la boca un beso tembloroso,
y en la cara los párpados mojados…
(Panocha, reina, te echo de menos lo que no te imaginas)

Despertar

Todos los días cuando me levanto
su bello rostro me imagino,
y deseo seguir metido en la cama,
para sumirme de nuevo en mi sueño.
Entonces me doy cuenta que he de despertar,
y no me gusta que su rostro desaparezca,
es tan real su mirada, olor, manos y tranquila voz…
sé que me acompañarán hasta la hora de acostarme.
Cuando sueño con ella es un regalo,
allí soy feliz, plenamente feliz por tener lo que deseo,
pero siempre llega ese maldito canto de gallo
que la hace desaparecer ante mí en forma de vapor.
Y si, lo sé aunque a veces luche con gigantes,
pese a mis miedos, complejos y fuertes ataduras,
sé que el hilo que une mi corazón a las estrellas,
a la plena felicidad, está hecho con su nombre.